
jueves, 2 de diciembre de 2010
La Virgen más pequeña del mundo

Un nuevo DERECHO HUMANO
Que la ONU haya declarado el acceso al agua como un derecho humano, más allá del reconocimiento de que se trata de un elemento esencial para la vida y que todo ser humano debería estar en condiciones de ejercerlo, es, ante todo, un llamado urgente para que los gobiernos y las sociedades diseñen y establezcan políticas para su gestión responsable, junto a la de su complemento, el saneamiento.
El sólo acceso no garantiza salud, pues también hay aguas que matan. De hecho, cada año mueren en América Latina 1,5 millones de niños menores de cinco años por enfermedades relacionadas con el consumo de agua contaminada o insegura, como la diarrea o el cólera, y millones de adultos que enferman igual y tienen que dejar de ir a trabajar, reduciendo su capacidad productiva. Y son enfermedades fácilmente prevenibles y tratables.
La gestión del agua implicará una acción integral. No se trata solamente de cuidar, por ejemplo, las fuentes de agua de la contaminación de las industrias sino también de los propios habitantes de la zona, que muchas veces hacen sus necesidades (orinan y defecan) sin cuidado en sus alrededores.
Esto supone un reto no sólo técnico/legal sino, sobre todo, educativo y comunicacional, ya que se trata fundamentalmente de generar un proceso de cambio de hábitos en las actuales generaciones y en las futuras, para hacerla sostenible.
Porque no servirá de mucho acceder a agua segura si luego se la bebe en vasos sucios, si no se lavan los alimentos antes de cocinarlos, si no se lavan las manos antes de preparar las comidas, antes de comer y después de defecar, o si se la almacena en condiciones que propicien su recontaminación, o se desconocen prácticas seguras para la disposición de las excretas humanas. Estas situaciones son causa frecuente de que la gente enferme sobre todo en el área rural y en las zonas periurbanas pero también, aún, en las ciudades.
No se debe perder de vista, además, los múltiples usos del agua: para consumo humano, para riego (agricultura), para consumo de animales (cría), en procesos industriales, para la generación de energía, actores que en distintas regiones del país ya han entrado en disputas por el acceso y la administración del recurso, columbrando una situación futura altamente conflictiva.
La gestión del agua pasará, pues, por encarar el tema en sus facetas política, social, económica, medioambiental y cultural. Y aunque de momento queda claro que ésta será estatal, revolotea la consideración de ver –sin apasionamientos– cuál será el papel que jugará el sector privado.
“Recicla”, de Soboce, recolectó 88 Tn de desechos sólidos en Viacha
En los últimos cinco años, miles de botellas, bolsas y bolsitas de plástico, botellas de vidrio, papeles y cartones fueron reciclados, evitándose que fueran a ensuciar las calles de esa ciudad o se acumulen en el nuevo relleno sanitario, que fue concluido como parte del proyecto.
- Redacción
En los últimos cinco años, el proyecto Recicla consiguió recolectar unas 88 toneladas de desechos sólidos, entre botellas, bolsas y bolsitas de plástico, papeles y cartones que fueron reciclados, evitando así que terminen ensuciando las calles de la ciudad de Viacha o acumulados en su vertedero para, en cambio, alimentar un ciclo productivo.
“Se han generado fuentes de ingreso con la creación de los Puntos Naranja, que son los lugares de recolección, pues son administrados por las propias familias viacheñas que luego lo venden a industrias en El Alto y obtienen ingresos”, afirma Denisse Macías, Jefe de Responsabilidad Social de Soboce (Sociedad Boliviana de Cemento), empresa que desde 2005 impulsa el proyecto como parte del componente Medio ambiente de su política de responsabilidad social empresarial (RSE), que consta de otros tres: Vivienda e infraestructura, Educación y Salud y deporte.
“El impacto de las campañas de acopio y recojo de botellas de plástico ha sido tal que en los contenedores o en el botadero ya no se identifican botellas PET”, asegura.
ESTRATEGIA DE INTERVENCIÓN
El proyecto arrancó con concursos de acopio de botellas PET y campañas de limpieza. Luego se amplió a actividades como la Feria de la creatividad que se realiza con las unidades educativas en las que los estudiantes de primaria y secundaria presentan trabajos realizados en base a material reciclable. Los ganadores reciben dinero en efectivo y la unidad educativa material escolar.
Paralelamente se trabajó en campañas de limpieza en diferentes zonas de la ciudad, siendo las más significativas las campañas de limpieza del río Pallina y del Distrito 7, en las que participaron más de mil voluntarios de las juntas de vecinos, de las unidades militares, de la alcaldía y personal de Cemento Viacha. “Esperamos realizarla otra vez esta gestión”, dice Macías.
También se realizan ferias populares y campañas en los mercados para intercambiar bolsas plásticas por bolsas ecológicas; y bajo el lema “Una planta es una vida” se entregaron cientos de plantines a niños y estudiantes para motivarles en acciones de cuidado del medio ambiente y reforestación.
“Gracias al éxito que se ha tenido con el proyecto en Viacha, hemos ampliado la cobertura a nuestras regionales en Tarija, Warnes y Oruro”, añade.
Como RSE no es voluntarismo esporádico y disperso sino una política empresarial definida, implica, por tanto, la asignación por parte de la empresa de recursos económicos y humanos para atender estas estrategias. Soboce destina anualmente el 10 por ciento de sus utilidades (unos dos millones de dólares) y el 10 por ciento del tiempo de sus ejecutivos, informa Macías.
POR UNA CIUDAD LIMPIA
Recicla tiene como objetivo sensibilizar a la población sobre el manejo de los residuos sólidos y las ventajas de tener una ciudad más limpia. El proceso de asimilación se efectúa a través de talleres de capacitación y sensibilización que se realizan en distintas unidades educativas, con juntas de vecinos y en los mercados.
“Estos talleres”, dice Macías, “son el cimiento de todo el proyecto porque vas concienciando a la población sobre el cuidado del medio ambiente”, que se complementan con la difusión de Cartillas informativas y programas de radio, además de la dotación de basureros clasificadores diferenciados por colores y contenedores en las diferentes zonas participantes.
Recicla se deriva del proyecto Cultura para el Desarrollo, que tenía como contraparte a la alcaldía y su compromiso de construir un relleno sanitario. “Es un sueño hecho realidad, ya tienen un relleno que nos permite a nosotros cerrar el ciclo de todo el proyecto y de todo el programa de gestión de residuos”, afirma Macías.
El proyecto comenzó beneficiando a 8.000 personas, siendo hoy su alcance de más de 50 mil habitantes.
ECOVECINDARIOS
Como la idea es seguir avanzado, en alianza con Swisscontact este año comenzaron con otro ambicioso proyecto, en Viacha y Oruro, denominado Ecovecindarios, que busca motivar la participación activa de las juntas vecinales en la gestión de los residuos sólidos que se generan en la ciudad, bajo el esquema de reciclado –para reducir la cantidad de basura que va al relleno sanitario– y generación de ingresos a través de la administración del acopio ordenado.
Consiste en el recojo “puerta por puerta” de residuos clasificados: papel, cartón, vidrio, desechos orgánicos y metales. “Estamos a la espera del convenio interinstitucional con las partes interesadas como son la alcaldía, la Federación de Juntas Vecinales, Soboce y Swisscontact”, informa Macías.
En Viacha se implementará en los Distritos 1 y 2, donde habitan unas 20 mil personas. En Oruro, en el Distrito 3.
El diagnóstico de situación lo efectúa la Fundación para el Reciclaje (Fundare). “Los primeros resultados se van a observar en marzo de 2011; en función de éstos iremos mejorándolos”, sostiene Macías.
RESULTADOS DE 5 AÑOS DE TRABAJO
• 88 toneladas (Botellas PET, plásticos y papel) recolectadas durante los concursos de acopio y en el Puntos Naranjas
• 57 contenedores metálicos que fueron entregados Regional La Paz/Viacha y Regional Oruro (D-3).
• 228 contenedores diferenciados para la separación en origen por Unidades Educativas.
• 21.500 bolsas ecológicas intercambiadas por bolsas plásticas.
• 10.874 plantines entregados en diferentes Unidades educativas
• 32 Murales pintados en diferentes Unidades educativas de la Regional La Paz/Viacha y Regional Santa Cruz/Warnes
• 5 Puntos Naranjas habilitados en la Regional La Paz/Viacha
| Gestión | 2005 | 2006 | 2007 | 2008 | 2009 |
| Nº Beneficiarios | 8.000 | 12.701 | 12.294 | 44.666 | 50.335 |
Manejo sostenible triplicó población de vicuñas

Entre 1996 y 2010 la población de este animal pasó de 33 mil a 112 mil individuos gracias al impulso del Programa Nacional de Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vicuña. En 2010 se produjeron casi 2.000 kilos de fibra cuya venta totalizó 800 mil dólares de ingresos distribuidos entre las comunidades productoras, que ahora son guardianes de su conservación.
· Miriam Telma Jemio
La conservación eficaz de la vicuña, especie que estuvo en peligro de extinción, triplicó el número de su población en los últimos 14 años gracias a la participación de las comunidades y a una serie de normativas que promovieron su conservación y repoblamiento.
Según el último censo realizado el pasado año, en Bolivia existen 112 mil vicuñas, cifra que refleja un crecimiento considerable en relación al primer conteo efectuado en 1996, que reportó 33 mil individuos en territorio boliviano.
Las acciones realizadas para la recuperación de la población de vicuñas fueron varias, dice Omar Rocha, director de Biodiversidad y Áreas Protegidas. En 1990 se declaró la Veda General Indefinida prohibiendo la caza de cualquier animal silvestre en territorio boliviano.
Los comunarios no entendían por qué debían proteger a la vicuña, recuerda Rocha. Ese animal competía por la comida con su ganado y además no podían beneficiarse de la venta de fibra puesto que la normativa les exigía transformarla en textiles, lo cual era difícil de hacer.
NACE UN GRAN NEGOCIO
En los siguientes años, con el objetivo de generar ingresos económicos para los pobladores locales donde habita la especie, se inició el proceso de aprovechamiento de la fibra de forma planificada y fiscalizada por la Dirección de Biodiversidad y Áreas Protegidas.
Una nueva reglamentación permite ahora comercializar la fibra, por lo cual los comunarios se apropiaron del proceso y son los guardianes de esa especie, señala Guillermo Prieto, técnico del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap).
Lo que se tiene que destacar, dice Rocha, es que ahora 64 comunidades se convirtieron en manejadoras de vicuña en el marco del Programa Nacional de Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vicuña.
El objetivo del programa es conservar la especie a través de un manejo normado hecho por las comunidades indígenas. Para el efecto se conformó el Comité de Comercializadores de Fibra de Vicuña y las comunidades se asociaron para realizar el aprovechamiento y obtener los ingresos económicos de manera organizada.
MULTIPLICADO POR TRES
Para la sostenibilidad del programa es necesario conocer el estado poblacional de la especie, considerando que el objetivo es la conservación. En ese marco, se realizó el 2009 el diagnóstico del “Estado poblacional de la Vicuña en Bolivia”, que fue liderada por la Dirección General de Biodiversidad y Áreas Protegidas del Viceministerio de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal.
En ese trabajo participaron el Sernap, las Gobernaciones (antes Prefecturas), organizaciones no gubernamentales y fundamentalmente los pobladores locales, a cuya participación masiva se debe el éxito de esta campaña, apoyaron en el recuento y registro de vicuñas, destaca Guillermo Prieto.
Los resultados reflejan un incremento considerable de la población de la vicuña si se compara con el primer censo nacional que data de 1996 el cual reportó alrededor de 33.000 individuos de esta especie y en la actualidad se tienen 112.000 en todo el país.
Este crecimiento, coindicen en resaltar Rocha y Prieto, se debe al empoderamiento del programa por parte de las comunidades locales.
Los datos del censo se convierten en una herramienta para los actores locales y las autoridades. Para Rocha, el programa demostró que el manejo sustentable de una especie en silvestría por comunidades locales puede ser una herramienta eficaz de conservación.
DISTRIBUCIÓN
DE BENEFICIOS
En los últimos años hubo un importante avance en los procesos de esquila y venta de la fibra de vicuña, Bolivia exportó alrededor de tres toneladas de ese producto entre el 2007 y el 2010. Los beneficios de esta venta son distribuidos de manera equitativa entre las comunidades manejadores de vicuña.
La esquila se realiza cada dos años, pausa que se toma para que el pelo de la vicuña alcance los 3,5 centímetros de largo. Con la fibra de cinco de estos animales se logra un kilo. Se estima que a una vicuña se la esquila entre seis a ocho veces, puesto que viven unos 16 años.
La primera venta se realizó el 2007. Se obtuvieron 333.421 dólares por 950 kilos de fibra acopiados durante 10 años, entre 1998 y 2006, “se tuvo que cambiar la normativa; la anterior no permitía su comercialización a menos que se la convierta en un textil”, recuerda el Director de Biodiversidad.
El 2009, se comercializaron 1.869 kilos de fibra acopiada entre el 2007 y 2008, de la cual obtuvieron 803.676 dólares. Este 2010 se exportaron casi dos toneladas de fibra a 430 dólares el kilo, por lo cual se obtuvo 800 mil dólares.
El dinero de la venta se distribuye de acuerdo al número de vicuñas que cada comunidad logra esquilar, los pobladores deciden en qué invertirlo por ejemplo, dice Prieto, compran callones, balanzas y otras herramientas o lo destinan a proyectos para mejorar sus escuelas o postas sanitarias.
EL ESTADO
SE BENEFICIA
Por primera vez este año, el Sernap recibirá un porcentaje de la venta de la fibra de vicuña. Un nuevo reglamento establece una nueva distribución de los beneficios de la monetización del acopio de la lana.
El 92% del monto de la venta va a las comunidades y el restante 8 por ciento, se distribuye entre la Dirección General de Biodiversidad (3%), el Sernap recibe el 3% cuando la fibra sale de las áreas protegidas y la gobernación cuando la lana proviene de áreas con manejo, como sucede en La Paz con la comunidad de San Andrés de Machaca. Y un 2% va a los municipios de las regiones donde habitan las vicuñas.
La monetización de la fibra de vicuña, despertó el interés de otras comunidades que comparten territorio con este animal silvestre y que no están en áreas en protegidas. Según Prieto, la cantidad esquilada en áreas protegidas disminuyó desde el 2007 que aportaban con el 74% de la lana; el 2008, el 62% de la fibra era de áreas protegidas y el 2009, sólo representó el 38%.
RECUADRO
CENSO POBLACIONAL DE 2009
- 112.249 vicuñas están distribuidas en los departamentos de La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba y Tarija. Los datos son a nivel departamental, municipal y cantonal.
- Potosí tiene el mayor número de vicuñas: 44.202 individuos (39,4%).
- La provincia con el mayor registro es Sud Lípez, con 22.823 vicuñas y el municipio con mayor densidad Taypi Cañuma, ubicada en la provincia Bautista Saavedra del departamento de La Paz, donde hay 22 vicuñas por kilómetro cuadrado.
- Sólo se aprovecha el 15% de la población de vicuñas existente.
- Se clasifican en cuatro áreas censales: Áreas Protegidas, Áreas no Protegidas Con Manejo, Áreas no Protegidas y Sin Manejo (San Andrés de Machaca, en la provincia Pacajes de La Paz).
- El mayor porcentaje de vicuñas se encuentra en zonas fuera de Áreas Protegidas y Sin Manejo con un 42,9%, en tanto que el 41,1% de individuos se encuentra en çAreas de Manejo.
- El 15% de la población nacional se encuentran en Áreas Protegidas. Sobresale el Área Natural de Manejo Integrado Nacional de Apolobamba con 11.878 vicuñas (66% del total de vicuñas en áreas protegidas).
- En Bolivia hay dos subespecies de vicuña (V.v. mensalis y V.v. vicugna) que se encuentran en seis subecorregiones del país, de las cuales la Puna Desértica alberga al 49,1% de la población total.
- El mayor porcentaje de avistamiento corresponde a grupos familiares con 8.461 registros (57%).
- El tamaño promedio de un grupo familiar oscila entre 4 a 8 vicuñas y el tamaño promedio de una tropilla oscila entre 8 a 18 vicuñas.
